Exceso de sudoración

El tratamiento con Botox es la solución más eficaz para controlar la hiperhidrosis, conocida como exceso de sudoración en su forma primaria. La finalidad de este tratamiento es reducir el exceso de sudoración en determinadas zonas del cuerpo, siendo las más comunes las axilas, manos y pies.

Esta técnica es muy sencilla e indolora, para las axilas no se precisa anestesia y para manos y pies se realiza con anestesia local. Dicha técnica consiste en un bloqueo de la transmisión nerviosa en la unión neuromuscular, cesando la producción de sudor entre el segundo y cuarto día después de la infiltración. La Toxina Botulínica (Botox) es una sustancia que se utiliza desde hace años a nivel hospitalario en el tratamiento de algunas enfermedades neurológicas como son la tortícolis espástica, distonías, contracturas o tics y en oftalmología como ayuda para tratar el estrabismo, tanto en niños como en adultos.

La duración del efecto conseguido varía entre los pacientes, oscilando entre los seis y ocho meses. Se puede repetir el tratamiento una vez que haya pasado este tiempo y se considere necesario.

La aplicación de Botox para el tratamiento de la hiperhidrosis es un procedimiento que produce una elevada satisfacción en el paciente y permite mejorar de forma importante su calidad de vida.

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