¿Qué es el Plasma Rico en Plaquetas (PRP)?

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un material biológico que se obtiene de la misma sangre del paciente. El tratamiento con PRP es muy seguro, eficaz y fácil de realizar por un profesional cualificado. Las principales ventajas del tratamiento es conseguir un aspecto más rejuvenecedor y obtener una piel más firme y luminosa, además de conseguir eliminar arrugas de la piel. El tratamiento puede ser aplicado en pieles maduras que presenten signos de envejecimiento o en pieles jóvenes con marcas de acné.

¿En qué consiste el tratamiento de Plasma Rico en Plaquetas o PRP?

Se realiza una extracción de sangre de una zona previamente desinfectada que suele ser el antebrazo. La muestra obtenida pasa a centrifugado, donde se mantiene a 2800 – 3100 rpm durante 9-10 minutos. Después de esto tenemos la muestra preparada para su activación y aplicación. El plasma rico en plaquetas se inyecta a nivel intradérmico mediante microinyecciones, donde abundan las células funcionales de la piel. Con las cantidades sobrantes de PRP se pueden inyectar a modo de nappage intradérmico en la epidermis para estimular las células epidérmicas. De todos modos, las zonas y la profundidad de inyección dependen de la patología a tratar o del efecto deseado.

Consejos post-tratamiento 

Ya que el tratamiento no es permanente, se recomienda hacer un ciclo de 3 sesiones por año, y opcionalmente, se combina con otros tratamientos como la mesoterapia corporal, dependiendo de las necesidades de la piel. Después de aplicar el plasma rico en plaquetas aparecerá una leve inflamación y en algunos puntos, la aguja puede producir algunas pequeñas marcas que desaparecen al día siguiente. Se puede aplicar maquillaje y cosméticos de manera habitual.

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