Rinoplastia, la cirugía de nariz

La rinoplastia es la cirugía encargada de modelar la forma de la nariz y es uno de los tratamientos más demandados en cirugía estética. Además de mejorar de forma estética la nariz, esta intervención también corrige problemas respiratorios.

La técnica mejor valorada de rinoplastia es la conocida como “abierta” . Se realiza una incisión en la parte de abajo de la nariz y en ocasiones en la base de las alas nasales. Después, la piel de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago. Por último, se esculpe la forma deseada para conseguir un resultado preciso y natural.

Después de la cirugía, se coloca una escayola que ayude a mantener la nueva forma de la nariz.  Tras la intervención de la rinoplastia es normal sentir la cara inflamada y molestias en la nariz durante las primeras 24 horas. La inflamación y los hematomas desaparecerán en unas dos semanas.

El postoperatorio no suele ser doloroso, además otra de las ventajas es que pronto los pacientes pueden llevar una vida normal. Sin embargo, no podrá realizar algunas actividades hasta que no pasen algunas semanas, como la actividad física intensa durante el primer mes, evitar tomar el sol durante 8 semanas o lavarse la cara y aplicar maquillaje con cuidado.

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